Sonia Beltran

ensayo y error de una profesión

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Preparando una fiesta muy importante

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En torno al matrimonio (II)

Uno de los subproyectos que más me llamaron la atención del Proyecto Sinergya, fue el que se interesara por el noviazgo y la boda, estudiado a través de los documentos. Courting and Wedding Rituals in Swiss Ego-documents and Reports (1770-1870) . Me hacía plantearme la cuestión de si, a través de la consulta de las cartas matrimoniales acabaría descubriendo algo más. Algo sobre las vidas de las personas que se casaban y sus familias.

Lo que me interesó

tumblr_nuv84glaDr1ufc5joo1_500“Centrado en el espacio social y en las relaciones sociales como aspectos decisivos en el cortejo y en la boda.” El hecho de que el aspecto social del noviazgo y la boda abarca tanto el ¿quién se casa con quién?  como el ¿dónde tiene lugar el noviazgo y la boda? qué tiempos y qué espacios sirven de marco a estos procesos. Y las relaciones se refieren necesariamente a un ¿Quienes están implicados y cómo? Quienes toman las decisiones referentes a ese emparejamiento, noviazgo y boda. Quienes se convierten en testigos de estos acontecimientos y procesos.

Y ¿cómo ocurre todo ese proceso?  cada uno de los momentos que lo componen. Tanto los rituales formales del compromiso o la boda (acuerdos familiares, redacción de documentos, celebraciones religiosas, …), como las relaciones personales que se establecen y desarrollan.

Esto nos habla de espacios públicos y privados; de moralidad, de usos y costumbres sociales; de tiempo dedicado al trabajo, al ocio y a la religión; de  roles de genero, de edad y de estado.

Porque el noviazgo y la boda son momentos y relaciones que marcan la vida de las personas. Una combinación de intimidad y actos sociales, con repercusiones personales y económicas.

 

¿Cómo responder?

El proyecto de la Universidad de Berna, aunque reconoce que habrá más datos de las élites urbanas, prevé que se podrán abarcar varias esferas sociales y los entornos rural y urbano. Les envidio, ya que teniendo en cuenta que la mayoría de los documentos que reviso no están firmados por ninguno de los implicados, “porque dixo no saber”. Por tanto, no habrá cartas o diarios personales que nos descubran el lado humano de todo esto. De modo que la esfera social de los labradores y artesanos del área rural del medio Vinalopó, quedará documentada a medias.

Los documentos oficiales nos hablan poco de este proceso del noviazgo y de la boda. Las fórmulas utilizadas indican que son los padres o tutores los que tratan el matrimonio de lo hijos ” tenemos tratado que X case en paz y bendición de la Santa Madre Iglesia con Y”. Pero los contrayentes, ¿qué papel juegan en esa decisión? Hasta que punto son meras fórmulas y en qué casos, nunca lo sabré.

En algunas cartas dotales vemos que es la propia mujer que se casa, la que constituye su dote, en lugar de sus padres ¿podemos pensar que si es “autónoma” para esto, lo es también para elegir marido? ¿y para negociar la cuantía de su dote?

La dote que podemos analizar nos habla de la capacidad económica de las familias, del interés por vestir y equipar una casa o por vestirse a una misma o por aportar bienes raíces. Pero ¿cómo y porque se toman esas decisiones?

 

Reflexiones

Las historias personales nunca se conocen. Pero hacerme estas preguntas me muestra el lado humano de la Historia, le añade realidad y evita que la Historia sea una pieza de museo aislada en su vitrina sin nada que decir.

Me recuerda que se trata de personas viviendo situaciones concretas. Y eso me despierta el espíritu crítico sobre la moral, las tradiciones, los roles y mil cosas más. Y por extensión me recuerdo para qué sirve estudiar Historia.

Al mismo tiempo, es fascinante que los documentos que consulto en el Archivo  sean un enlace directo con aquellas bodas, con aquellas personas que estaban presentes cuando se redactaron y a las que afectaron  directamente.

Lo mas parecido a una maquina del tiempo, ellas y ellos estuvieron delante de ese papel como lo estoy yo trecientos años después.

Faltriquera. Indumentaria Regional Valanciana

Esta es una pieza que no ha aparecido en ninguno de los inventarios que he podido consultar ni en los documentos que recogen la documentación de localidades cercanas. Pero no solo me consta que ha sido parte del vestido femenino del XVIII y anterior como muestran los museos. Es también una de esas piezas que conoces de oídas, he escuchado a mi padre decir que su abuela la uso o al menos la nombró como algo que se usaba con frecuencia por al mujeres.

LAS FALTRIQUERAS.

Llamadas también faldriqueras. No es frecuente que en los inventarios se reflejen estas piezas, debido al bajo precio o valor de las mismas; consisten en dos bolsillos sueltos que la mujer llevaba atados a la cintura por debajo de la falda, coincidiendo con las aberturas de la cinturilla. Debido a ello es por lo que siempre aparecen en juegos de a dos.

FERRANDlS MÁS,Vicent   Elementos para el estudio de la indumentaria valenciana: el vestido de la mujes (1787-1812) (1). en “Torrens. Estudis i investigacions de Torren i comarca”. Disponible en Filadis

2013-09-16 12.58.40Para mi indumentaria valenciana del siglo XVIII, esto es, para mi ropa de “ballar danses” yo solo tengo una, que yo misma hice aprovechando un retal que sobró de la enagua. Supongo que este detalle demuestra el poco “valor de las mismas”.

Aunque supusieron un grato entretenimiento durante el invierno pasado.

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Una nit folk.

Reflexiones y auto-crítica sobre cuestiones que parecen personales, pero que tienen mucho que ver con mi oficio en construcción.

Cada año, desde hace siete, se organiza en Novelda la Nit Folk. Una iniciativa popular de gente que quieren vivir su herencia cultural. Creo que no es un intento agónico de no dejar morir una tradición, si no que se mantiene porque realmente está viva.

Sin embargo, a pesar de nuestro discurso, me parece más bien una reunión de amigos, que por ser en la calle está abierta al público, y que casualmente se hace todos los años en la sima calle. Lo que quiero decir con esto, es que los organizadores no están (no estamos) en contacto con los vecinos del barrio, por ejemplo. Mientras que nos esforzamos por invitar y alternar con los bailadores de que vienen de lejos. Que no es que esté mal, es que me parece que nos convertimos en anfitriones en casa ajena. Porque al fin y al cabo, no volvemos a pisar esa placita hasta el año siguiente.

Es decir que no se crean vínculos con el entorno de la fiesta.

Los vecinos y la Administración solo nos soportan, con mejor o peor ánimo, pero esta fiesta no forma parte de ellos, no está dentro de “un plan mayor”, ni para ellos ni, puede que tampoco, para nosotros. No es un hito en una ruta para conseguir un objetivo claro, o muchos objetivos.

En fin, que ni unos ni otros trabajamos con. Y, ni unos ni otros somos consciente de que no hay un interlocutor, ni una riqueza a generar-obtener. Nosotros, los organizadores, no nos hemos parado a pensarlo más allá de esa verbena de final del verano, que nos puede poner en el calendario de Aplecs. Y si lo hemos pensado, desde luego no nos hemos parado a comentarlo; con lo cual no ha habido cambios.

Los vecinos, no me consta que estén organizados, ni formal ni informalmente, para activar ese entorno. La Administración nunca a planteado un plan concreto para la revitalización de la zona, si tiene alguna idea o propuesta interesante, nunca se ha materializado, ni anunciado, ni planteado públicamente.

Me gustaría, que como propósito para el nuevo año deberíamos presentarnos como interlocutores ante el barrio, pero la primera duda, es ante quién, ante qué vecino/s. Y presentarnos con un discurso atractivo, incluso son una propuesta de colaboración, justificada en unos objetivos atractivos.

Proyecto cultural de iniciativa privada.

Como proposito empresarial y profesional para el nuevo año ¿debería ser capaz de diseñar un proyecto cultural de iniciativa privada? Pues, sí.

Mis dos pasiones (Historia y Comunicación) se acercan cada vez más gracias a diferentes experiencias y experimentos. Y ese acercamiento, tiene que empezar a dar frutos. tiene que llevarme a hacer posible esa especialización, tan ansiada en otros tiempos: Enclau como empresa comunicación cultural.

La clave para ir diseñando los proyectos en los que quiere trabajar, está en salir del bucle de pensar en el proyecto (idea, públicos, posibilidades), que hablaba con Ester y Laura, para centrar las acciones y los pasos a dar. Para convertirlo en una línea de negocio y no en una acción de ong.

Y todo eso sin olvidar que no queremos convertirnos en organizadores de ferias y festivales.

Continuará

el traje y las fiestas. Patrimonio

Dentro de mi proyecto de investigación-reflexión sobre la indumentaria tradicional (s.XVIII) está, como dije, el uso de esa indumentaria en el siglo XXI. Y en estos usos juegan un papel fundamental las fiestas populares en general y las locales-Patronales, en particular.

Considero que hay un eje Fiestas Locales > Traje Típico> Gestión patrimonial .

Las fiestas locales, son la expresión de la idiosincrasia y la historia viva de una localidad. Digo historia viva porque no es solo historia, son también esas tradiciones que por ser revividas año tras año evolucionan con la gente, pero no necesariamente (como la gente) revisan los orígenes y/o reflexionan sobre sí mismos. Pensar sobre haber sido en el pasado, ser ahora, querer ser en el futuro.

En conjunto estas fiestas son Patrimonio; de los locales y de los visitantes, por qué no, puesto que son usuarios. (La influencia y derechos-obligaciones de los forasteros en las fiestas de tu pueblo merece otro post). Y el traje típico, elemento de esas fiestas, también es un patrimonio en sí mismo.

Y considero que estos dos elementos están directamente vinculados con la gestión patrimonial. Gestión Patrimonial en el sentido más administrativo de la expresión, es decir desde la administración se hacen todos, o casi todos, los esfuerzos por mantener y divulgar. Pero también en el sentido más comunitario, a saber, las personas vinculadas con ese patrimonio lo usan, le dan valor, lo conservan, …

El traje típico gestionado desde la Administración. Traje típico, tradicional o regional. Más o menos riguroso con la historia o consigo mismo (queda pendiente un post sobre esas instituciones que regulan el tipismo local).

En mi localidad, como en la mayoría de las que conozco, el Ayuntamiento se hace cargo de todo o parte del coste de confeccionar el traje típico para las representantes de las fiestas. A saber, la Reina de las Fiestas (personaje que también requiere de un post aunque solo sea para identificar qué es lo que hace que una fiesta sea machista). Es decir ocho mujeres jóvenes y ocho niñas lucirán un traje típico, hecho a medida para ellas, y que queda en su poder, es de su propiedad desde el primer momento. Es también la Administración, a través de la Concejalía y/o la Comisión de turno, quien decide cuándo deben usar este traje. Y aquí viene mi primera reflexión.

Siempre he pensado, mucho antes incluso de iniciar esta investigación, que si ese traje lo pagamos todos (pq se paga con nuestros impuestos) todos tenemos que disfrutarlo ¿no?. Y ¿cómo hacemos uso de esos dieciseis traje-patrimonio todos los habitantes de una ciudad? pues viéndolo, mirándolo, puesto sobre esas chicas en todos los actos de esas fiestas. Esto que en algunas localidades es una obviedad no lo es en la mía, por eso lo digo, por eso lo he pensado siempre.

El traje típico gestionado por la comunidad. Aquí me surgen un sinfín de preguntas antes de llegar al punto “cómo se gestiona”.

En primer lugar debe ser esa comunidad la que decida cuál es el traje típico. Y para ello deberá decidir, previamente, qué criterios va a seguir, históricos, estéticos, … Y antes  tendrá que pensarse a si misma, su origen, su presente y, por que no, su futuro. Puede hacer un gran ejercicio de reflexión sobre sí misma en general, pero quizás bastaría, para este caso, una mirada a esas fiestas en particular.

Luego podrá decidir si, como dice Mª Victoria Lliceras, el traje es típico o histórico. Si vamos a ser rigurosos con los vestidos del s. XVIII, de modo que puedan considerarse recreaciones de aquel momento. O si vamos a asumir que el hecho de convertir un vestido en símbolo de una comunidad y de su historia, lo desvirtúa como “reproducción histórica” de un momento concreto, acotado en le tiempo. Y, por tanto, asumimos los añadidos e interpretaciones que se hicieron en los siglos posteriores. O si, en ese reconocer la influencia de los tiempos, decidimos que ahora “nuestro traje” es este X, como antes fue otro y que no sabemos cual será en el futuro.

También estas últimas reflexiones valen para si se opta por la reproducción histórica. Hoy decidimos que nos identificamos con los vestidos de la segunda mitad del s.XVIII; pero sabemos que mañana, otros podrán seleccionar otro momento histórico.

Yo, a día de hoy, voto por lo histórico. Reconozco que en esta opción hay un deseo de viajar en el tiempo. Siento que recrear con rigurosidad los vestidos de un momento concreto, nos llevará a recrear igualmente usos y contextos, acotados a unos días del año, los de las fiestas locales u otros. He intuyo que esto es lo más parecido a ese viaje y, por tanto, es también un recurso y una excusa para conocer nuestros pasados.

 

desarrollo local, pymes y creatividad. Notas I.

Esto solo son notas para un dialogo que debe ayudar a crear un discurso sobre desarrollo local. Discurso que será “defendido” en junio, en un foro de especialistas.

Y estas notas son un intento definir el desarrollo local desde las intuiciones y muy pocas lecturas. Por eso son solo notas, por eso son las primeras.

Las comparto, así, en bruto, para verlas desde otra perspectiva. Porque quiero encontrar los enlaces a, o poner las bases de, la relación entre la creatividad, la ciudad y los ciudadanos; los ciudadanos que generan riqueza a través de sus empresas y de sus actividades.

Desarrollo Local, no territorial, estaría hablando de lo pequeño frente a lo grande. La Micro-pyme vs Multinacional; esta diferenciación no viene dada por su ubicación física y su alcance, si no por sus planteamientos y estrategias de actuación.

La multinacional, en sus políticas de producción, de empleo , de crecimiento, … van dirigidas a explotar recursos y enriquecerse, a acaparar; aunque eso genere escasez.

Las pequeñas empresas, como las actividades tradicionales, estén donde estén, actúan y piensan desde el aprovechamiento de recursos a su alcance para asegurar la viabilidad y la sostenibilidad de esos recursos, de sí mismas y de su entorno/contexto (y generar abundancia?)

Ej.: la sede de una gran Multinacional localizada en un pueblo, crea puestos de trabajo en ese pueblo pero no genera riqueza/abundancia en ese territorio, porque no favorece la diversidad, no valora las potencialidades y las fomenta, no es flexible al cambio, … no es creativa.

El DL como facilitador o resultado de la creatividad del contexto. Un contexto creativo: es fluido (productivo y facilitador); es flexible (diverso y adaptable); es elaborativo (capaz de crear, generar, …elaborar), es original; es sensible a la realidad, tolerante a la ambigüedad, encentrado y comunicativo

¿vestirse a la antigua?

Investigaciones y publicaciones sobre el vestido femenino en el siglo XVIII hay muchas y muy rigurosas. Y no pretendo hacer aquí una más, con la diferencia de estar documentada en el Archivo Histórico de Novelda. Como ya dije, lo que me interesa es ver qué hay de aquellos vestidos en los de hoy.

Por tanto mis reflexiones girarán en torno a pequeños descubrimientos, al contraste entre lo típico y lo tradicional, al rigor histórico y al folklore.

Considero que esa indumentaria típica es un Patrimonio. Es un patrimonio cultural, porque al estandarizarla con el objeto de convertirla en elemento distintivo de una comunidad, pasa a ser parte de la identidad cultural de esa comunidad.

Y es patrimonio histórico en la medida en que se sustenta en el pasado de esa comunidad. El vestido del siglo XVIII le sirve de inspiración y las diferentes corrientes de pensamiento de los siglos posteriores han influido en su normalización como traje típico.

Así pues, como patrimonio que es, es susceptible de ser gestionado, y de hecho lo es. Y la primera cuestión a resolver (quizá como tesis de ese MasterDIWO) es quién tiene la autoridad para esa gestión y cómo debe hacerlo.

Indumentaria Regional valenciana.

Este es un acercamiento a la indumentaria tradicional a través de la indumentaria típica. No pretendo, pues, hacer un estudio riguroso de la indumentaria tradicional y como debería ser hoy su versión para las fiestas populares y el folklore.

El vestir de la gente sencilla del s.XVIII es el que mayoritariamente usamos cuando nos vestimos para bailar danzas regionales. Sin ser un traje típico y con aspiraciones a ser tradicional. Es decir, inspiradas en los originales y más o menos influenciados por los gustos actuales y nuestro propio bagaje acumulado en los siglos porteriores; sin olvidar la fuerte influencia del sXIX.

En esta indumentaria, la ropa Interior femenina se compone básicamente de tres piezas: la camisa, la enagua y las medias. Hay otras piezas como las cintas o ligas y el pantalón o calza interior (que no se generaliza hasta el s.XIX). Y otras que pueden ser o no interiores como el refajo, el faldellí, el jubón, … que se usan como ropa interior para abrigarse (y probablemente también para enriquecer la vestimenta) y que en ocasiones son prendas exteriores.

Me detengo en dos de las prendas básicas, la camisa y la enagua, sus nombres, materiales y usos.

La camisa, también llamada camisó o camisola, es ropa interior de día y de noche. Los materiales más comunes con que se confecciona son lino y algodón, ya que se pueden fabricar en casa y cuya materia prima es más accesible que la seda o los lienzos finos (que también se utilizan pero en menor medida). Es interesante ver como las mangas, que quedan a la vista en verano, se adornan más que el resto de la pieza e incluso se usan las telas más finas para su confección.

Las enaguas o sobresinaguas, puede usarse una o varias . Como la camisa se confecciona con materiales resistentes y caseros, lienzos de lino o estopa, o lienzos finos. Si se usan varias a las superiores se las denomina sobresinagua, como es lógico las más superiores están más adornadas y son de tejidos más finos.

2012-05-08 11.31.15Muestro aquí estas prendas de mi vestuario para bailar, como aficionada, danzas populares valencianas. Mi enagua, confeccionada con tela de batista, que es el tejido propio de las sábanas de hace solo unas décadas. En este caso utilicé el corte de dos sábanas bajeras que mi abuela nunca usó; en lugar de dejar la tela en el fondo del baúl. Para la camisa usé batista fina, concretamente el corte de tela que debió ser un almohadón de una cama de 1,35m de ancho.

Los adornos de estas prendas son totalmente actuales. La puntilla de las mangas de la camisa (tul bordado), aunque es de buena calidad, es de producción industrial. El bordado de la enagua es un diseño original, que no pretendía reproducir ni los adornos que en el s. XVIII se usaban para estas prendas; ni otros bordados de la época. Mi idea era adornar la enagua con mi inicial (eso sí es propio de estas prendas) y con un bordado rico, ya que no llevaría otro adorno.

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Como mi madre confección las prendas y yo hice el bordado a mano; es casi una versión siglo XXI de parte de un ajuar del s. XVIII. Porque en el proceso de creación siempre estuvo presente la idea de que estas prendas se usarán en ocasiones especiales y serán heredadas algún día.

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Para obtener información rigurosa sobre indumentaria tradicional he consultado, entre otros, el libro de Victoria Liceras Ferreres (coleccionista e investigadora) “Indumentaria Valenciana. Siglos XVIII y XIX”. Y recomiendo también estos artículos publicados en diferentes blogs:

“Algo sobre indumentaria tradicional”

“Tan ancha como larga, o más”

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