Sonia Beltran

ensayo y error de una profesión

Tag: patrimonio histórico

Investigación e investigaciones. Camino del doctorado.

Entrar en el Archivo histórico y querer documentar la indumentaria en la Novelda del XVIII (En parte para defender con más vehemencia que el parecido entre lo “regional” y lo histórico, es pura coincidencia. Y , en parte, por que nadie lo había hecho antes aquí), abrió la caja de Pandora.

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Los documentos me hicieron caer en la cuenta de que esas Dotes dejan entrever vidas, trabajos y relaciones humanas que me seducen. Son una ventana abierta a conocer aspectos de la vida cotidiana en el Antiguo Régimen.

Esa investigación (o master DIY) tiene un matiz caótico, propio de quien se deja llevar por una primera intuición y va construyendo con pocos recursos (tiempo, herramientas, …). Pero, caótico y todo, me ha traído hasta aquí.

Decidida a saber más sobre los mundos que encierra la historia de la vida cotidiana y, más concretamente, la vida domestica, decidí convertir mis esfuerzos en un doctorado.

El 8 de marzo de 2016 la profesora Inmaculada Ferández Arrillaga y yo planteábamos el título y el índice (provisional) de una tesis doctoral con perspectiva de género. Qué casualidad, el 8 de marzo.

“La vida doméstica del XVIII en el Medio Vinalopó alicantino.” Quiere abrir una ventana al pasado y mirarlo desde la vida de las mujeres.

Mirar esas relaciones entre personas, entre personas y objetos, y entre objetos; y querer saber qué mundos construyen.

Para ver con otra luz el presente y el futuro. La historia de los sentimientos y la economía.

 

En torno al matrimonio (II)

Uno de los subproyectos que más me llamaron la atención del Proyecto Sinergya, fue el que se interesara por el noviazgo y la boda, estudiado a través de los documentos. Courting and Wedding Rituals in Swiss Ego-documents and Reports (1770-1870) . Me hacía plantearme la cuestión de si, a través de la consulta de las cartas matrimoniales acabaría descubriendo algo más. Algo sobre las vidas de las personas que se casaban y sus familias.

Lo que me interesó

tumblr_nuv84glaDr1ufc5joo1_500“Centrado en el espacio social y en las relaciones sociales como aspectos decisivos en el cortejo y en la boda.” El hecho de que el aspecto social del noviazgo y la boda abarca tanto el ¿quién se casa con quién?  como el ¿dónde tiene lugar el noviazgo y la boda? qué tiempos y qué espacios sirven de marco a estos procesos. Y las relaciones se refieren necesariamente a un ¿Quienes están implicados y cómo? Quienes toman las decisiones referentes a ese emparejamiento, noviazgo y boda. Quienes se convierten en testigos de estos acontecimientos y procesos.

Y ¿cómo ocurre todo ese proceso?  cada uno de los momentos que lo componen. Tanto los rituales formales del compromiso o la boda (acuerdos familiares, redacción de documentos, celebraciones religiosas, …), como las relaciones personales que se establecen y desarrollan.

Esto nos habla de espacios públicos y privados; de moralidad, de usos y costumbres sociales; de tiempo dedicado al trabajo, al ocio y a la religión; de  roles de genero, de edad y de estado.

Porque el noviazgo y la boda son momentos y relaciones que marcan la vida de las personas. Una combinación de intimidad y actos sociales, con repercusiones personales y económicas.

 

¿Cómo responder?

El proyecto de la Universidad de Berna, aunque reconoce que habrá más datos de las élites urbanas, prevé que se podrán abarcar varias esferas sociales y los entornos rural y urbano. Les envidio, ya que teniendo en cuenta que la mayoría de los documentos que reviso no están firmados por ninguno de los implicados, “porque dixo no saber”. Por tanto, no habrá cartas o diarios personales que nos descubran el lado humano de todo esto. De modo que la esfera social de los labradores y artesanos del área rural del medio Vinalopó, quedará documentada a medias.

Los documentos oficiales nos hablan poco de este proceso del noviazgo y de la boda. Las fórmulas utilizadas indican que son los padres o tutores los que tratan el matrimonio de lo hijos ” tenemos tratado que X case en paz y bendición de la Santa Madre Iglesia con Y”. Pero los contrayentes, ¿qué papel juegan en esa decisión? Hasta que punto son meras fórmulas y en qué casos, nunca lo sabré.

En algunas cartas dotales vemos que es la propia mujer que se casa, la que constituye su dote, en lugar de sus padres ¿podemos pensar que si es “autónoma” para esto, lo es también para elegir marido? ¿y para negociar la cuantía de su dote?

La dote que podemos analizar nos habla de la capacidad económica de las familias, del interés por vestir y equipar una casa o por vestirse a una misma o por aportar bienes raíces. Pero ¿cómo y porque se toman esas decisiones?

 

Reflexiones

Las historias personales nunca se conocen. Pero hacerme estas preguntas me muestra el lado humano de la Historia, le añade realidad y evita que la Historia sea una pieza de museo aislada en su vitrina sin nada que decir.

Me recuerda que se trata de personas viviendo situaciones concretas. Y eso me despierta el espíritu crítico sobre la moral, las tradiciones, los roles y mil cosas más. Y por extensión me recuerdo para qué sirve estudiar Historia.

Al mismo tiempo, es fascinante que los documentos que consulto en el Archivo  sean un enlace directo con aquellas bodas, con aquellas personas que estaban presentes cuando se redactaron y a las que afectaron  directamente.

Lo mas parecido a una maquina del tiempo, ellas y ellos estuvieron delante de ese papel como lo estoy yo trecientos años después.

Oficios de Mujer: Comadre de Parir

Este es otro de esos documentos que me encuentro sin proponérmelo, de hecho nunca pensé encontrarme algo así. Una comadrona pagada por el Ayuntamiento en pleno siglo XVIII, una mujer que ejerce un oficio reconocido y un servicio público todo en el mismo documento. Y el título de comadrona otorgado tras un examen.

Protocolo de Escrituras Año 1715-1716 Joseph Sisera de la Torre. Folio 2

En 27 de enero de 1716 Ana de la Mota Comadre de Parir de esta villa confiessa aber recibido de la villa de Novelda por manos de Carlos Ferrandis Clavario trenta y siete libras trece sueldos quatro dineros por veinte y ocho meses y ocho dias de su salario de comadre fenecidos en doce de mayo de mil setecientos y quince por lo que …(ilegible)… no firmo porque dixo no saber firmo uno de los testigos que lo fueron Maximo Perez Franco. Vasquez y Pedro Astor

Algo más de una libra al mes, más o menos como el alcalde ordinario, que en 1715 cobró 15 libras, 5 sueldos y 4 dineros por quince meses  y ocho días de “Alcalde ordinario de esta villa”. Eso sí, tanto la comadrona como el alcalde cobran ocho meses despues de realizado el trabajo, sin comentarios.

Además, en el libro de escrituras públicas de Hilario Perez de 1721 aparece una nueva carta de Pago de Ana la Mota a la Villa de Novelda, por lo que se le debe del sueldo de su trabajo de comadre de parir durante 21 meses y 24 días.

Y esto es lo que sabemos de Ana de la Mota. Nada de dónde y cómo aprendió el oficio, o si era la única comadrona de Novelda, desde luego era la única a la que pagaba la Villa.

Esperaba encontrarla, a ella o a una colega, más adelante, y sin proponérmelo pero poniendo un poco de atención he encontrado algunas cosas interesantes.

Protocolo de Escrituras Públicas año 1727, 1728, 1729. Joseph Sirera la Torre. Año 1729, folio 18

Titulo para comadre de parir A Maria Agullo.

En la villa de Novelda a los tres dias del mes de Settiembre de mil settzs veynte y nueve años: Ante mi el essª publico de S. M. y testigos Parecio Bautista Oliver, maestro Sirujano vezino de la ciudad de Valencia y estante en dha villa, vissitador de los sirujanos y comadres de parir que exercen sus oficios, sin examen ni titulo alguno, segun que de dho nombramiento de Vissitador en su Perzona fecho con por el nombramº que otorgan los Dres. Jayme Juan Sans y Roque Benito Benlloch, Catthedraticos y examinadores de la facultad de Medicina y Protomedicos de la dha Ciudad y prte Reyno de Valencia, por essª que autorizo el essº Joseph Franº Ynglada Vezino de Dha ciudad a los diez dias del mes de Agº passado proximo, en la que se le da faculttad para lo ynfraescrito(de que doy fee) y Dixo; que haviendo examinado para el oficio de comadre de parir â Maria Agullo muger de Vizente Galiana vezina del lugar de Agost y nattural  de la villa de onteniente, y encontrandola abta y ynteligente para exercer dho empleo de comadre de parir, Usando de la facultad y Poder concedido, le da faculttad a la sussodicha Maria Agullo para que sin yncurso de pena alguna pueda usar de dho empleo de comadre de parir por todo el presente reyno de valencia, con tal y baxo las penas y ordenanzas establecidas  por drô que âquella no pueda por ningun tiempo ordenar cossa alguna por la boca, â mujer preñada, parida ni enferma, sin consentimº de medico graduado; Y assimismo que tenga obligacion de haver assistir â todas las pobres, miserables por amor de Dios, encargandole la mayor vigilancia y cuidado en dho exercicio y en casso oportuno tome consejo de Medicos y Sirujanos graduados baxo las susodichas penas; y para que de este titulo y nombramº conste donde convenga le firmo de su mano, siendo testigos Franº Ferrandis, Barº Carranza y Joseph Penalva de dha villa vezinos, a todos los quales yo el essº doy fee que conozco

Con esto podemos deducir cómo y dónde se aprende el oficio de comadre. Entiendo que como todos los oficios, viendo trabajar a un maestro. Pero nos queda claro como se obtiene el título, al menos en este caso, no es otra comadrona la que examina, sino un cirujano de la Facultad de Medicina de Valencia, con autoridad para examinar y dar autorización de ejercer el oficio.

Como decía me he encontrado estos documentos sin buscarlos. No estoy haciendo una historia de los oficios de mujer, ni de la enfermería, pero me parecía interesante.

Sobretodo, porque, sin proponérmelo, sin prestar demasiada atención, mientras registro dotes y testamentos, puedo intuir todo un mundo de personas y relaciones.

Casa y familia en el s.XVIII a través de los archivos. Proyecto Sinergia

homogeneous ‘nuclear family’ will be revised in the light of new evidence and with new historical approaches, namely: material culture, social space, knowledge, as well as communication and  motion.

 

understanding of the socio-cultural micro-space of house and family, it is not enough to concentrate on the domestic sphere alone. It is essential to consider the interactions between the members of the households and families and their changing social and cultural environments, as has been recently underlined in the concept of ‘the open house’ (J. Eibach).

Con respecto a los métodos de investigación y de creación de conocimiento

To create a synergetic surplus of applied methods, the proposed project will foster a set of classical and new methods, especially quantitative analysis of medium-term developments and qualitative thick description, thus combining the investigation of serial records and ego-documents.

Si los ajuares hablaran. Economía y consumo. Valencia siglo XVIII

Si los ajuares hablaran podrían contarnos por qué se eligió un guardapies de lanilla azul y una saya de bayeta verde, en lugar de un guardapies verde y unas sayas azules. Nos hablarían de moda y de gustos personales, que no es poco.

Luis M. Rosado Calatayud (Universidad de Valencia) en El ajuar de las novias en la Valencia del siglo XVIII. Las diferencias en las pautas de consumo entre el medio rural y urbano. Quiere que las dotes nos hablen de las pautas de consumo, tanto en la ciudad como en el medio rural, a lo largo de un siglo.  Un punto de vista socio-económico muy interesante, ya que  “trata de poner de manifiesto los contrastes que, en materia de consumo, se producen entre el mundo rural y el urbano.”

Cosas que me han interesado especialmente de este artículo:

lo imprescindible y lo accesorio según el momento y el lugar. el lujo, La moda y vida cotidiana.

cuandoA pesar del título, este artículo, como los ajuares, dice mucho de la moda como medida de la sociedad. O al menos me da una idea para analizar el contenido de los ajuares.  Desde ese construir y/o crear nuestra identidad a través e los objetos. Una identidad social que marca nuestra relación con los demás.

 “La percepción del concepto de lujo, como señala Norman John Greville, se fue desplazando de manera progresiva. Determinados artículos se acabaron convirtiendo en imprescindibles con el transcurso de los años.”

La moda, estudiada a través del consumo, nos revela y/o nos confirma el cambio social que se produce a lo largo de un siglo. No solo nos da datos socio-económicos (poder adquisitivo, acceso a determinados productos,, …), también nos proporciona  información sobre el valor simbólico de aquello que se lleva al matrimonio: bienes raíces o muebles, ropa de casa o de vestir. Y cuando unos sobrepasan a los otros, ¿cómo se resuelven esos vacíos a lo largo de la vida?

” individuos que destinan una parte del capital económico a capital social, político, cultural o simbólico. Como evidencia la mayor dotación de las prendas de indumentaria, que son aquellas que adquieren  una mayor proyección exterior.”

Leer más allá de la fuente.

En este caso el autor “ha recurrido adicionalmente a documentación de carácter económico fiscal (Padrones de Riqueza y Libros de Reparto del Equivalente), para reconstruir la evolución de los patrimonios de las familias que intervienen en la constitución de las Cartas Dotales”

Otro dato que me interesa especialmente es la referencia que el autor hace, con respecto a la metodología, a los trabajos de Dávila Corona, RMª y García Fernández, M (2005) sobre el Valladolid del siglo XVIII y de Ramos Palencia, F.  sobre Palencia para el mismo periodo “aportan referencias sobre las pautas de consumo de la sociedad preindustrial (…)  nos ofrecen modelos de clasificación especialmente útiles para la ordenación tanto de bienes, como de los niveles de valoración, lo que constituye un importante aporte metodológico para el procesamiento de este tipo de documentación”

El artículo.

Usa dos casos concretos para ilustrar el el estudio. Las dotes de una mujer de Sueca, una ciudad predominantemente agrícola, y la otra de Xativa, que “presenta una sociedad urbana más consolidada”, ambas de 1792. Al comparar las cartas dotales de ambas localidades se observa  “un claro reflejo de los comportamientos de estas dos sociedades, la urbana y la rural”.

Se analiza el peso específico que tiene la ropa de casa frente a la de vestir, los materiales, estado y valor de las piezas, la importancia de los bienes raíces frente a los muebles, … Analizados estos datos a lo largo del siglo y contrapuestos en el eje urbano-rural, muestran que

 

 

 

Primeros pasos

Con la firme intención de descubrir “cómo debería ser” el traje típico de Novelda, hace casi tres años, hice mi primera incursión en el Archivo Histórico.

Sabiendo que la indumentaria regional se inspira en el vestido popular del siglo XVIII. Intenté hacer un recorrido por los documentos, de los más modernos a los más antiguos. Buscando alguna autoridad que estableciera el “cómo es” el traje típico y por qué es así. Además de cómo y porque había evolucionado.

Que el traje ha evolucionado, es evidente. El traje con el que yo me visto hoy, que está bastante aceptado, en parte por ser el que visten las “Reinas de las fiestas” (expresión máxima del tipismo). No es el mismo con el que me vistieron de pequeña o el que usó mi madre siendo adolescente. Y este tampoco es igual a aquel con el quería vestir mi bisabuela a sus nietas, basándose en sus recuerdos y/o experiencias de infancia y juventud.

La interpretación que los diferentes nacionalismos han hecho de la necesidad de tener un traje típico, y las modas de todo tipo en torno a las fiestas locales; han marcado la estética, los materiales y los usos de ese traje.

Empecé mi investigación por los artículos que sabía que existían, publicados en la década de los noventa del siglo XX, en la revista de Fiestas de Novelda (Betania). Uno de ellos dedicado al traje típico, el de “noveldera” ( Monserrate, Fco.”Trajes de fiesta”, Betania 1998), el otro es una aproximación a la indumentaria tradicional cuyas lustraciones hacen referencia a las diferentes versiones del traje típico durante las fiestas (Blasco, Mª C y Navarro, C (Selección de textos e ilustraciones) “La indumentaria tradicional Noveldera”. Betania 1991). Por último consulté otro artículo “Fiestas de Novelda en el siglo XVIII” (González Hernández, M.A.; 1995) que al ser, en términos generales, una enumeración de las fiestas de la época no hace ninguna referencia al vestido . No hay nada más sobre este tema en los cuarenta años anteriores, desde que se inició esta publicación.

El siguiente paso debía ser acudir a los documentos que sobre el tema pueda haber en la institución que gestionaba la indumentaria regional en el periodo de la dictadura. Los Coros y Danzas de la Sección Femenina de Falange.  Y, a continuación, buscar y consultar publicaciones anteriores que pudieran haberse hecho eco de las fiestas patronales de Novelda. Además de la fotografías, claro.

Pero lo que decidí fue acudir a las “fuentes”, es decir, a los documentos del siglo XVIII que registran la ropa de vestir del siglo XVIII. Ahora me encuentro consultando Cartas de Pago de Dote, inventarios y testamentos de 1700 en adelante. Y la información que encuentro me plantean muchas reflexiones, dudas e ideas sobre el Patrimonio Cultural, la herencia de tradiciones, la gestión y la divulgación de todo ello, entre otras cosas.

Además, esas Dotes dejan entrever vidas sencillas, trabajos laboriosos y relaciones humanas que me seducen.

Confirmando lo que ya sabía, que poco o nada tiene que ver el traje típico con el vestido que usaban las mujeres del XVIII en mi pueblo.

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