De negro, pero no de luto.

Las piezas del vestido

La basquiña es una de tantas faldas que usan las mujeres de XVIII que siempre es exterior “ponese encima de los guardapieses y demás ropas”, que en origen (siglo XVII) y durante todo el siglo VXIII es de color negro (en el s.XIX era también de otros colores, siempre oscuros). Y que se utiliza para salir a la calle, ir a misa, procesiones, ect. Por eso siempre es exterior, es la última prenda que se pone la mujer antes de salir de su casa.

Basquiña1726Todas las mujeres tenían al menos una. En los ajuares de novia como en los inventarios de bienes, siempre aparecen al menos “unas basquiñas”. A veces, además de la basquiña, hay “unes faldetes de anar a misa”, que no se hasta que punto es exactamente lo mismo. Puesto que en ocasiones aparece citado de manera distinta en el mismo documento, esto es, apreciado por la misma persona . Es decir, que la misma persona entendida que iba identificando y valorando las piezas una a una, nombró una prenda como basquiña y otra como “de anar a misa”

¿Por qué usar dos nombres distintos para la misma prenda? ¿por el material? ¿por la diferencia de uso? una “les faldetes”, para ir a misa (quizás más ricas) y otra, la basquiña, simplemente para salir a la calle. En los documentos consultados, en los que se dice el material del que está hecha la basquiña, esta es normalmente de chamelote (piel de camello), lo cual la hace impermeable y abrigada.

Normalmente estas faldas aparecen seguidas, o incluso en la misma anotación, de un manto que la mayoría de las veces es negro.

El jubón negro, de tafeta, de damasco, de raso, incluso de terciopelo, también son habituales. Aún no puedo decir que exista mayor nº de jubones negros que de otros colores, pero si superan a cualquier otros color.

Quizás el delantal o la “mantellina” den un toque de color. Y digo quizás porque delantales negros hay tantos como “de color” (esto es, ni blanco ni negro) y con las mantillas pasa lo mismo, cuando se indica el color, el negro y el blanco es lo más habitual.

vestirse

… durante los últimos treinta años del siglo XVIII y los primeros veinte del siglo XIX, un traje propio solamente de nuestro país, que llamó la atención de los extranjeros que visitaron España en esta época y al que llamaron el traje nacional español. Las españolas de las ciudades, fuese cual fuese su clase social, se ponían siempre encima de sus demás vestidos, para salir a la calle o para ir a la iglesia, una falda negra llamada basquiña y se cubrían la cabeza y los hombros con la mantilla, negra o blanca; se quitaban estos vestidos tan pronto entraban en una casa, aunque fuesen a permanecer poco tiempo dentro de ella.

Amelia Leira, (2004:4)

Aunque un “vestido a la española” ya existía en el siglo XVI, que cedió protagonismo en el XVII a la moda versallesca, los regionalismos que empiezan a identificarse a finales del XVIII es lo que recogen los ilustrados y lo que se consideraba como autentico frente a la industrialización del XIX.

Por tanto mi pregunta ante los trajes típicos regionales que hoy usamos es ¿qué década del s.XVIII vamos a imitar? por que de una década a otra las moda cambiaban también en el siglo XVII. Y si nos decantamos por los años finales, donde hay diferencias regionales ¿aceptaremos que nuestro traje resultará igual que el del pueblo de al lado? ¿dónde y como pondremos los limites de esa región en la que nos de una determinada manera? y sobre todo ¿aceptaremos que el vestido es una forma de mostrarnos (contarnos) y que, aún dentro de los límites que puedan imponernos, cada individuo quiere mostrar su propia diferencia?

 

* todos los documentos a los que me refiero son cartas de dote e inventarios de los protocolos notariales de Novelda entre 1700 y 1710.

 

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