Lo mismo que preparando mi formación-investigación aprendí a fuerza de diseñar y rediseñar. Con mis oficios me ocurre lo mismo.

Como Laura, yo también tengo por lo menos dos vidas y mientras me labraba un futuro como profesional de la comunicación, sembré (y dió fruto) dónde menos lo esperaba.

Hace un par de años ayudaba a una amiga-cliente a reformar el aspecto de su negocio (una tienda encantadora difícil de definir: ballet, trajes regionales, …). Empezamos por un nuevo logo y por proponer cambios en la decoración-organización del local. Seguimos por planificar la comunicación según los parámetros aprendidos en la facultad, y finalmente dimos algunas pinceladas de re-definición del negocio.

El plan de comunicación nunca llego a ejecutarse pero tuvo consecuencias. Entre otras muchas cosas ese plan incluía una página en Fb; el objetivo de esta página era ser el primer paso hacia una “Identidad digital” definida, que permitiera nuevas formas de comunicación con el cliente y mucho más. Lo elegimos como primer paso porque es una herramienta muy fácil de usar y podía crear el habito de publicar regularmente. Además, una vez familiarizada con lo digital, se despertará la curiosidad, y la imaginación, a las potencialidades de la red y todo lo que ello conlleva.

Sólo con poner todo aquello negro sobre blanco ya fue un aprendizaje. Además, entonces mis compañeras y yo, nos estábamos diseñando como empresa. Y apareció alguien que decía que era un cliente, que quería algo que decía que era un servicio. Lo cual nos permitía definirnos aunque solo fuera en parte.

Pero como digo los frutos han aparecido donde menos lo esperaba. No hay publicaciones regulares, pero si se han intuído las potencialidades de la red. Resultado de largas conversaciones con esa amiga-cliente, ahora tengo sobre la mesa una propuesta y un reto. Crear una tienda on-line y gestionarla.

La primera parte podría considerarse una “especialización” en mi trabajo de RR.PP. Porque no nos vamos a limitar a colgar fotos de productos con su precio y un carrito de compra. Vamos a crear un universo DanZa. Diseñar un plan de negocio artesanal, aplicar lo que sabemos, …

La segunda parte abre la puerta a muchos futuros posibles. Ya no es sólo acompañar al cliente. Me reta a crearme un nuevo oficio, y en compañía; a crear una comunidad. Habrá que seleccionar, decidir, arriesgar.

Más rediseño, más aprendizaje, más vidas que sumar.