Sonia Beltran

ensayo y error de una profesión

Category: Master DIWO (Page 1 of 2)

Cultural, estrategia y gestión

Un plan estratégico para la Cultura es, inevitablemente, una apuesta por una estrategia de Desarrollo Local.

Inevitable, porque de lo contrario, de estar separadas, inconexas, ambas estrategias, en el fondo, y muchas veces en la forma, no tendrán sentido. Y ya se que el Desarrollo Local es más que la suma de todos los sectores locales y tiene muchas variables. Pero hablando de cultura y en local, las acciones y actividades culturales van ligadas, directamente, a la vida de la gente. A su ocio, a su percepción del valor de la localidad, a su formación y al tiempo que dedican a trabajar para las asociaciones a las que pertenecen.

Están ligadas, también, a través de la economía local, a  las empresas culturales y a las empresas mecenas. Y están, finalmente, ligadas a la vida de la gente por el relato de la ciudad.

Si el DL es una estrategia de estrategias. El plan estratégico para la Cultura es pues un medio y un objetivo.

Por mi experiencia (y mi observación) en proyectos de comunicación cultural, turística y emprendimiento, y las muchas conversaciones asociadas a esos proyectos;  me interesan especialmente las estrategias que apuestan por “un potencial del territorio”.

Porque así están ligadas a la realidad y son las personas implicadas las que van construyendo y optando por los objetivos de ese potencial: que se mantenga cierta característica, que crezca, que se amplíe, que evolucione, ….

(Todo esto venia porque quería organizar mis conocimientos sobre la estrategia de comunicación cultural como servicio de gestión cultural. Pero tendrá que ser en otro post)

Digitalizar el patrimonio es un proyecto trasmedia

Hace unos días terminaba  una de mis primeras experiencias de curso on-line “Digitalización del Patrimonio” de la fundación UNED.

Sabia que el curso iba indudablemente por los caminos de la legislación y los estándares de registro y conservación. Y aún así lo hice, pensando que sería el complemento perfecto para esos proyectos innovadores y creativos, orientados al uso y disfrute del patrimonio.

Aprendí las reglas básicas del juego. Normativa, herramientas, un poco de planificación y cómo deben hacerse las cosas según la legislación española y la UE. Básicamente instrumentos para hacer bien un trabajo bastante instrumental. Aunque detrás del cual se puede esconder un trabajo apasionante, al fin y al cabo, los documentos históricos son maquinas del tiempo. Si las mezclas con las nuevas tecnologías de la comunicación y le añades un poco de creatividad ¿quien sabe dónde te pueden llevar?

Mi idea de un proyecto de digitalización tiene que ver con el multimedia.  Con que estos documentos sea superaccesibles, a la gamificación y a la recreación. que con el trabajo meticuloso de escaneo, fotografía, retoque, almacenaje y generar nuevos archivos a conservar.

*la infografía me la pasó Jose, creo, o Ester. Pero era un asunto sobre Jijona, seguro 😉

Gestión artesana del patrimonio

Mientras Laura asiste al congreso de GC Mapeando Realidades , yo enseño a mis compañeras de lli i llana a usar wp y que la vida de esa web (como la de la asociación) esté distibuida y sea así más resiliente. Coincidencias

Que cada socia sea Autor en la web es ambicioso, pero viable. Responde a un objetivo claro; hacer cultura. Y ese objetivo creo que viene de unos genes hackers en el origen de la asociación. Una versión hacker de la cultura y su gestión. Veremos que pasa

baile_y_mapaAhora es más posible recolectar conocimientos entorno a la cultura popular del Medio Vinalopó, en general, y su historia de los bailes tradicionales, en particular.

Había que conseguir una herramienta adecuada para que no se pierda, para que se conecte y crezca. Para que se vea el valor y ello despierte la conciencia de nuestro propio valor como sujetos de la cultura.

Y además para escribir nuestra historia. La crónica de cómo y por qué nos embarcamos en determinados proyectos. Imprescindible romper la brecha digital.

Siento que somos creadoras, conservadoras y divulgadoras de cultura. Sin duda somos agentes culturales.

Nuestra investigaciones son informales, con una escala diminuta. Fragmentos de otras conversaciones. Recuerdos que te asaltan sin pretenderlo o descubrimientos casuales que te hacen querer tirar de ese hilo.

Los ensayos son nuestra cotidianidad. Fiestas y espectáculos, lo más divertido y lo más visible. Pero también queremos saber más sobre la música y el baile, queremos bailar más y mejor, conocer y recrear la indumentaria.

Desde la asociación lo hacemos porque, de alguna manera, nuestra pasión es ese patrimonio.

Compartir todo eso de diferentes manera y en diferentes formatos, es nuestra gestión del patrimonio. A pequeña escala. Lo buscamos, conversamos sobre él, lo usamos y lo compartimos. Para que forme parte de la vida de las personas. No resultaría difícil mapear esa realidad.

Estrategias y archivos. Dilemas

Sin duda los grandes desconocidos en la cultura local son los Archivos. Creo que los Archivos Históricos más que los Administrativos, pero, en cualquier caso, grandes desconocidos.

¿qué son? ¿para qué sirven? ¿por qué existen? son preguntas que me han hecho cuando he comentado que estaba investigando en el archivo local. Y no son cuestiones fáciles de responder. Quizás por eso no puede resistirme a asistir a las I Jornadas sobre fondos documentales locales

cuestión de imagen.

Detecto que el primer problema con el que se topan los Archivos (además del consabido “falta de recursos” para la conservación y otras acciones) es la falta de imagen.

Dedicar un motón de dinero a un edificio nuevo para un archivo y bien diseñado para trabajar y para albergar todo lo que contiene y contendrá. Parece no ser útil, solo dará una primera foto el día de la inauguración.

Mientras que un teatro o una sala de exposiciones da más juego. Parece que se les puede sacar más partido. Parece que damos por sentado que una vez inaugurado formará parte de la vida de la gente, así, sin más. Como si no costara dinero y trabajo (y una estrategia) llenar de sentido y vida los edificios destinados a la cultura.

Los archivos, los teatros, las salas de exposiciones y otras instituciones culturales tiene siempre un halo de superioridad para el común de los mortales, porque son instituciones culturales. Y, sin embargo, la producción cultural y sobretodo la inversión en conservación es la más menospreciada (por no decir despreciada). Quizás por eso su imagen pública y su comunicación es difícil de gestionar. Quizás seguro, la clave está en la estrategia, en tenerla, claro. La clave es diseñar una estartégia institucional desarrollada en acciones con sentido (y con recursos para su ejecución).

Clientes, objetivos y otros dilemas.

Antes de definir la estrategia de comunicación hay que definir la estrategia de la institución. Y tener claro los objetivos y el público al que te diriges.

Escucho un comentario de un/a Técnico/a de Archivo

rrss ¿para qué? ¿para promocionar un evento? pues bien, pero mi trabajo es atender a la Administración, a los usuarios, gestionar el archivo y la biblioteca, y al final hacer actividades culturales.

Y me pregunto ¿quién tiene un lío con los objetivos, los clientes y la presencia en redes sociales, la Institución o el Técnico?

Si yo fuera responsable de una institución me plantearía: ¿qué estrategia debo seguir para hacer bien mi trabajo y cumplir mis objetivos? ¿que herramientas necesito para hacer bien mi trabajo? sabiendo que mi trabajo es … conservar, atender, investigar, divulgar, tener imagen pública, organizar actividades, crear conocimiento… Ante semejante avalancha de objetivos, priorizar se hace imprescindible.

Y si mi prioridad es atender a la administración antes que dar los buenos días en fb, habrá que asumirlo. Y si lo que quiero es poner en valor el trabajo del Archivo y ganar oportunidades de relacionarme con colaboradores y mecenas, puede que dar los buenos días en fb no sea la estrategia adecuada.

De hecho, todo esto, y mucho más, es lo que pregunto. Y a lo largo de una consultoría de RR.PP. se plantean muchos retos, porque no es fácil pensarse a uno mismo, pero resulta una aventura emocionante. Sobretodo cuando va camino de convertirse en la base para un relato interesante

 

 

 

 

Envases de la vida cotidiana

envasesAyer veía en la tele local una mesa redonda de empresarios alicantinos de tercera generación. Se habien encontrado y re-encontrado con los priemros envases de sus empresas que el moderador de la mesa había coleccionado.

Me gustó u comentario; que los envases se hacían para durar, pero se han conservado porque las amas de casa los han reutilizado como costureros, cajas de galletas, …

Siguieron siendo envases, siguieron teniendo sentido.

Investigación e investigaciones. Camino del doctorado.

Entrar en el Archivo histórico y querer documentar la indumentaria en la Novelda del XVIII (En parte para defender con más vehemencia que el parecido entre lo “regional” y lo histórico, es pura coincidencia. Y , en parte, por que nadie lo había hecho antes aquí), abrió la caja de Pandora.

ajuares_nupciales_00

Los documentos me hicieron caer en la cuenta de que esas Dotes dejan entrever vidas, trabajos y relaciones humanas que me seducen. Son una ventana abierta a conocer aspectos de la vida cotidiana en el Antiguo Régimen.

Esa investigación (o master DIY) tiene un matiz caótico, propio de quien se deja llevar por una primera intuición y va construyendo con pocos recursos (tiempo, herramientas, …). Pero, caótico y todo, me ha traído hasta aquí.

Decidida a saber más sobre los mundos que encierra la historia de la vida cotidiana y, más concretamente, la vida domestica, decidí convertir mis esfuerzos en un doctorado.

El 8 de marzo de 2016 la profesora Inmaculada Ferández Arrillaga y yo planteábamos el título y el índice (provisional) de una tesis doctoral con perspectiva de género. Qué casualidad, el 8 de marzo.

“La vida doméstica del XVIII en el Medio Vinalopó alicantino.” Quiere abrir una ventana al pasado y mirarlo desde la vida de las mujeres.

Mirar esas relaciones entre personas, entre personas y objetos, y entre objetos; y querer saber qué mundos construyen.

Para ver con otra luz el presente y el futuro. La historia de los sentimientos y la economía.

 

Pasión artesana

Sin nombreLa artesanía es una constante en nuestro trabajo. Ese saber hacer y ese sello personal que imprimimos a lo que hacemos nos define como profesionales. Y me gusta pensar que hago un trabajo artesanal cuando hago relaciones públicas o cuando alguien me pide consejo.

Por eso me interesó tanto el articulo de Juan Carlos Santos “ Artesanía, lujo y fast-fashion”. Aunque Santos es analista de tendencias y experto en moda, está muy lejos de la frivolidad que siempre se achaca a este mundo.

En el artículo, entre otras cosas, disecciona el concepto artesanía y lo explica en detalle. Lo que me permite verlo con más claridad, pensar en cómo hago mi trabajo, qué clase de artesana soy.

Empieza explicando que la artesanía está ” Asociada, generalmente con la producción manual a pequeña escala, la artesanía se sustenta sobre unos valores más humanos, sotenibles, creativos y respetuosos con la tradición local, configurándose como un campo de experimentación emocional, simbólica y sensorial privilegiado para la exploración de nuevos imaginarios que recuperen la armonía, la autenticidad y la escala humana perdidas con nuestro modelo de desarrollo actual”

Creo que la cita no tiene desperdicio. Pero, aún así, no he podido resistirme a poner negritas. Para destacar todo ese potencial de la artesanía.

tres claves fundamentales de la artesanía:

1. en qué se basa, de dónde surge, cómo se sostiene,” valores más humanos sotenibles, creativos y respetuosos con la tradición local” es decir en las personas y su entorno

2. qué es, cuál es su esencia, por qué existe “campo de experimentación” un entorno propicio para el ensayo/error, para atreverse a hacer cosas que no has hecho nunca, que no has sentido nunca, que nos has visto nunca. Un laboratorio para probar y probar mientras vas descubriendo.

3. para que sirve, por qué es útil “nuevos imaginarios que recuperen la armonía, la autenticidad y la escala humana.”

Todo esto tiene mucho que ver con la Ruta, con cómo surgió, cómo se esta desarrollado y lo que podría ser. Porque tiene mucho que ver con nuestra forma de emprender y de hacer RR.PP. Y cómo queremos seguir haciendo nuestros proyectos.

el traje y las fiestas. Patrimonio

Dentro de mi proyecto de investigación-reflexión sobre la indumentaria tradicional (s.XVIII) está, como dije, el uso de esa indumentaria en el siglo XXI. Y en estos usos juegan un papel fundamental las fiestas populares en general y las locales-Patronales, en particular.

Considero que hay un eje Fiestas Locales > Traje Típico> Gestión patrimonial .

Las fiestas locales, son la expresión de la idiosincrasia y la historia viva de una localidad. Digo historia viva porque no es solo historia, son también esas tradiciones que por ser revividas año tras año evolucionan con la gente, pero no necesariamente (como la gente) revisan los orígenes y/o reflexionan sobre sí mismos. Pensar sobre haber sido en el pasado, ser ahora, querer ser en el futuro.

En conjunto estas fiestas son Patrimonio; de los locales y de los visitantes, por qué no, puesto que son usuarios. (La influencia y derechos-obligaciones de los forasteros en las fiestas de tu pueblo merece otro post). Y el traje típico, elemento de esas fiestas, también es un patrimonio en sí mismo.

Y considero que estos dos elementos están directamente vinculados con la gestión patrimonial. Gestión Patrimonial en el sentido más administrativo de la expresión, es decir desde la administración se hacen todos, o casi todos, los esfuerzos por mantener y divulgar. Pero también en el sentido más comunitario, a saber, las personas vinculadas con ese patrimonio lo usan, le dan valor, lo conservan, …

El traje típico gestionado desde la Administración. Traje típico, tradicional o regional. Más o menos riguroso con la historia o consigo mismo (queda pendiente un post sobre esas instituciones que regulan el tipismo local).

En mi localidad, como en la mayoría de las que conozco, el Ayuntamiento se hace cargo de todo o parte del coste de confeccionar el traje típico para las representantes de las fiestas. A saber, la Reina de las Fiestas (personaje que también requiere de un post aunque solo sea para identificar qué es lo que hace que una fiesta sea machista). Es decir ocho mujeres jóvenes y ocho niñas lucirán un traje típico, hecho a medida para ellas, y que queda en su poder, es de su propiedad desde el primer momento. Es también la Administración, a través de la Concejalía y/o la Comisión de turno, quien decide cuándo deben usar este traje. Y aquí viene mi primera reflexión.

Siempre he pensado, mucho antes incluso de iniciar esta investigación, que si ese traje lo pagamos todos (pq se paga con nuestros impuestos) todos tenemos que disfrutarlo ¿no?. Y ¿cómo hacemos uso de esos dieciseis traje-patrimonio todos los habitantes de una ciudad? pues viéndolo, mirándolo, puesto sobre esas chicas en todos los actos de esas fiestas. Esto que en algunas localidades es una obviedad no lo es en la mía, por eso lo digo, por eso lo he pensado siempre.

El traje típico gestionado por la comunidad. Aquí me surgen un sinfín de preguntas antes de llegar al punto “cómo se gestiona”.

En primer lugar debe ser esa comunidad la que decida cuál es el traje típico. Y para ello deberá decidir, previamente, qué criterios va a seguir, históricos, estéticos, … Y antes  tendrá que pensarse a si misma, su origen, su presente y, por que no, su futuro. Puede hacer un gran ejercicio de reflexión sobre sí misma en general, pero quizás bastaría, para este caso, una mirada a esas fiestas en particular.

Luego podrá decidir si, como dice Mª Victoria Lliceras, el traje es típico o histórico. Si vamos a ser rigurosos con los vestidos del s. XVIII, de modo que puedan considerarse recreaciones de aquel momento. O si vamos a asumir que el hecho de convertir un vestido en símbolo de una comunidad y de su historia, lo desvirtúa como “reproducción histórica” de un momento concreto, acotado en le tiempo. Y, por tanto, asumimos los añadidos e interpretaciones que se hicieron en los siglos posteriores. O si, en ese reconocer la influencia de los tiempos, decidimos que ahora “nuestro traje” es este X, como antes fue otro y que no sabemos cual será en el futuro.

También estas últimas reflexiones valen para si se opta por la reproducción histórica. Hoy decidimos que nos identificamos con los vestidos de la segunda mitad del s.XVIII; pero sabemos que mañana, otros podrán seleccionar otro momento histórico.

Yo, a día de hoy, voto por lo histórico. Reconozco que en esta opción hay un deseo de viajar en el tiempo. Siento que recrear con rigurosidad los vestidos de un momento concreto, nos llevará a recrear igualmente usos y contextos, acotados a unos días del año, los de las fiestas locales u otros. He intuyo que esto es lo más parecido a ese viaje y, por tanto, es también un recurso y una excusa para conocer nuestros pasados.

 

En la red del desarrollo local.

Nota: Este post es, al mismo tiempo,  ampliación y borrador. Es una  ampliación de esas primeras notas como aportación a la comunicación “eGruyere, otra forma de generar desarrollo local”. Y es un borrador de un trabajo mucho más amplio que me propongo terminar, con el resto de implicadas, porque como dice ester, este artículo abre más temas de los que puede abarcar.

La administración como un nodo más.

En un modelo distribuido de desarrollo local, la administración deja de ser el nodo más importante, puesto que no hay un nodo más importante que otro, sino servicios o acciones que cubren necesidades o que responden a demandas de las personas. Por lo que necesita y se sustenta en relaciones de confianza, que necesitan a su vez de metodologías y herramientas de colaboración-cooperación.

Cada nodo de esta red es agente generador de DL porque desde sus planteamientos y acciones (políticas de producción, de empleo, de crecimiento) actúan y piensan desde el aprovechamiento de recursos a su alcance, para asegurar la viabilidad y la sostenibilidad de esos recursos, de sí mismas y de su entorno/contexto. Y así generar abundancia. “Al tiempo que ofrecen una interacción cercana, y por eso va desarrollando valores añadidos, que van encajando más, con las necesidades o los deseos de sus clientes.” (Javaloyes, Mcomentario) Y esto es independiente de su ubicación geográfica en un término municipal o en el mundo.

Un ejemplo de esos otros agentes de desarrollo local, ahora convertidos en nodos iguales, son las pymes y micropymes. No por su localización, tamaño o alcance, sino por su vinculación al territorio (contexto) y por su implicación con las personas (interlocutores directos).

Entiendo que una multinacional localizada en un pueblo crea puestos de trabajo en ese territorio pero no genera riqueza/abundancia en ese él. Porque no favorece la diversidad, no valora las potencialidades y ni las fomenta, no es flexible al cambio, no es creativa. En definitiva, no es resilente. Ante los cambios que pueda experimentar el entorno dónde se ubica, esa multinacional, abandona el territorio, busca otro en el que se combinen las características que la beneficien, o bien busca (fuerza, intenta) un cambio en el entorno que le sea propicio. Un cambiar para volver a lo anterior. Nunca cambiará sus dinámicas de acción y sus relaciones, no se adaptará.

Coincidíamos en que en esta nueva “topología de red” los lugares deben desarrollar “el capital social capaz de atraer y desarrollar talento e integrarloen un espacio urbano, económico y de socialización cohesionado. ” (Ugarte D:2010). Y entendemos que esto sólo puede suceder si la relación entre los diferentes actores del desarrollo local y la administración es de colaboración, no sólo de negociación o asistencia.

Conociendo lo que conocemos de la Administración y ante este planteamiento, detectamos una serie de cuestiones que la Administración debería plantearse: ¿Quién (o quiénes) es mi interlocutor? ¿cómo quiero hablar y como converso? ¿con qué tono, con qué medios? ¿cuáles son mis redes/relaciones de confianza? (y la lista es abierta). Y, previamente, debe pensarse a si misma. Para poder mostrarse y construirse realmente como un nodo conectado a otros por conexiones útiles.

Estaríamos ante una modificación de las dinámicas de la administración actual, que pasaría de ser un emisor de información o servicios, a ser un propiciador de recursos no siempre necesarios. Su rol en el desarrollo local puede ser de colaborador, de promotor o de beneficiario. Incluso quedando al margen, en la medida que eso sea posible, de algunas acciones de desarrollo local iniciadas, ejecutadas y disfrutadas por otros nodos, ya sean estos individuos o colectivos. Y el criterio para ejercer cualquiera de los roles citados es resultado de la conversación y del vinculo con el entorno.

Ya hacíamos una propuesta de adaptación de la Administración (Universidad de Verano Rafaél Altamira, 2012), cuando al hilo de la adaptación a las nuevas herramientas, indicábamos que esta requiere de un conocimiento a nivel técnico, pero sobretodo de un análisis a nivel de posibilidades ofrecidas y de exigencias derivadas de su uso. E indicábamos algunas : Apostar por la transversalidad de disciplinas y de áreas en el planteamiento de iniciativas comunicativas. Asumir un rol facilitador, proporcionando herramientas-plataformas de participación. Establecer una comunicación que generen diálogos internos y paralelos, y reduciendo la brecha digital (proporcionando recursos). Favorecer iniciativas de oGov y mantener y mejorar la e-Administración.

En este nuevo modo de relacionarse de la administración no podemos dejar de destacar la importancia de hablar un mismo lenguaje y compartir objetivos, para que la implicación personal no se desvanezca y poder trabajar en equipo. Pasar de “trabajar para” a “trabajar con”, para lo que hace falta saber relatarse y conversar con otros agentes. Y con ello “construir un conjunto de redes de relaciones de confianza” (Torres R 2010: 616), que todas las organizaciones deben poseer. Y , añadimos, generar unas dinámicas de trabajo que propicien:

  • Dedicar energías a que pasen las cosas. En lugar de dedicarlas a perpetuar modos de hacer que no necesariamente responden a las demandas y necesidades de las personas.
  • Cambiar la vida de las personas. Aportar cambios positivos a las personas con las que trabajamos. Que esas personas desarrollen sus herramientas, al margen de que en el futuro trabajen o no con nosotros.

En este punto nos parece interesante introducir dos aspectos, no relacionados entre ellos, pero que ilustran la propuesta y muestran las consecuencias de la misma.

Por un lado, el concepto, y el hecho, del “hermanamiento de ciudades”. Las formas, objetivos y resultados, no voy a comentarlos aquí y ahora. Pero me parece interesante mostrar que la Administración local, entendió o quizás solo intuyó, la importancia y el potencial de una red distribuida de iguales. Y entendió que el tamaño y la ubicación no tenían porqué condicionar el alcance.

Por otro lado y como Relaciones Públicas (que se han encontrado con más de un dilema en torno al los vínculos, los públicos y los roles), el concepto y los modelos de “mapas de vínculos para la planificación de las relaciones con el exterior de las organizaciones”, que se nos ofrecen desde la disciplina de Relaciones Públicas. Entendemos que estos se rediseñan continuamente porque las relaciones varían según el rol que cada nodo puede ejercer para una acción concreta. Ningún nodo, puede establecer, ni siquiera plantear, un mapa de relaciones que no sea cambiante. Más aún se me hace difícil establecer, aun en estos términos, un mapa de públicos que sirva para todo la organización. Ya que entiendo, y así me lo ha confirmado la experiencia, que cada acción requiere de un mapa de vínculos y/o públicos distinto.

Carrera, profesión, oficio (I)

O lo que se supone que puedes hacer cuando te licencias.

Oficialmente si te licencias en Historia (ahora si te gradúas) puedes ser Gestor Cultural y del Patrimonio. En concreto, en la web de la Universidad dónde yo me licencié, en la descripción de perfiles profesionales del Grado en Historia  dice que:

Perfiles profesionales consolidados:
4. La gestión del patrimonio histórico y cultural (comunicación, difusión, valoración e interpretación).”

Y continúa con una larga lista de profesiones, consolidadas o vinculadas, que por momentos parece repetitiva, pero que tiene sus matices y no dejan de ser oficios a desarrollar en el ámbito de ese amplio mundo de la gestión cultural.

Pero la Federación Estatal de Asociaciones de Gestores Culturales indica, en los méritos recomendados para el puesto de “Gestor Cultural. Técnico Medio de Cultura” en la función pública (que puede tenerse en cuanta para el sector privado); que debe tenerse el  título de Master.

Y lo entiendo, porque en ese mismo documento dónde especifica las funciones y competencias y describe el perfil profesional:

Es el profesional que diseña, planifica y ejecuta el proyecto de intervención a través del adecuado programa cultural. Controlan los equipamientos, infraestructuras y espacios culturales, ya sean específicos o polivalentes, basándose en técnicas específicas de difusión, creación, formación y fidelización de usuarios y públicos. Bajo su responsabilidad, dependencia y cargo se encuentran: “Técnicos Auxiliares de Servicios Culturales”, “Auxiliares de Cultura”. Elevan informes de resultados de su labor profesional y actividad cotidiana a los “Técnicos Superiores en Gestión Cultural”.

Y a mi me parece evidente que en esa labor de planificación, difusión, … de gestión de las relaciones, en términos generales, con los usuarios y con el equipo interno, hay muchos matices, muchos caminos, muchas responsabilidades. Y pocas o ninguna se enseñan en las facultades de Historia. El aprendizaje de esas técnicas específicas se obtiene (en mi caso) en la disciplina de Relaciones Públicas. Que es mucho más que la suma de algunas técnicas del periodismo, el marketing o la publicidad.

Sé que parece una defensa corporativista, y en parte lo es, porque para eso soy Relaciones Públicas. Pero es que las Relaciones Públicas dan nombre, métodos y técnicas a muchos, muchísimos, hechos y acciones que se dan en el desarrollo de una labor de gestión en general y de relación en particular.

Porque al final (y al principio) lo que importa son las relaciones. Relaciones entre Instituciones o entre instituciones y personas. Que son al fin y al cabo relaciones entre personas.

El papel de las Relaciones Públicas en la Gestión Cultural es una  “asignatura” de muchos créditos en mi MasterDIWO.

Pero, además, desde que empecé a diseñar mi Master DIWO tengo en mente hacer una “Tabla de correspondencias” entre materias impartidas en la licenciatura de Historia, las responsabilidades de un Gestor Cultural. Y/o una Tabla de correspondencias entre materias de Lic en RR.PP y Master Gestión Cultural-Patrimonio. Por dos motivos básicamente:

    •  Un objetivo claramente “personal” y de autoafirmación.
      D
      emostrarme a mi misma que tengo los conocimiento técnicos requeridos para el ejercicio de la profesión de Gestor Cultural. En concreto, de Técnico Medio (según la … de la Asociación Nacional de GC). Y por tanto no necesito invertir mas dinero, ni un año académico en exclusiva, a adquirir una formación que ya poseo. Y esto porque desde que empecé a estudiar Relaciones Públicas tuve claro que junto a mis estudios de Historia estaba haciendo mi propia carrera hacia la profesión.
    • Exponer como la excesiva rigurosidad en la estandarización del proceso formativo para ejercer ciertas profesiones, puede llegar a bloquear el acceso a las mismas.

Page 1 of 2

Powered by WordPress & Theme by Anders Norén